Llevabas puesto un vestido blanco con planetas y naves espaciales, unas sandalias se lucían desnudando tus pies. A veces acaricio tu pelo como cada noche antes de mi accidente y pienso, no te asustes, pero debo decirte que te visito por las madrugadas mientras dormís, es tu luz lo que hace tan intenso todo. Cuando estoy sentado a los pies de tu cama, dudo realmente qué ha pasado conmigo, qué estoy haciendo acá, hasta dónde me has llevado por mirarte.